La idea detrás del último drop
Cada drop arranca con una pregunta. Esta vez fue simple: qué prenda te ponés cuando no querés pensar qué ponerte.
Un drop no es una temporada. Es una idea chica, cerrada, que sale cuando está lista y no cuando lo dice el calendario. Por eso son pocas prendas: cada una tiene que justificar su lugar.
De la referencia a la prenda
Partimos de archivo: prendas de trabajo, uniformes, ropa deportiva de otra época. De ahí salen las proporciones —hombros caídos, largos cortos, mangas anchas— y después viene lo difícil, que es sacar todo lo que sobra.
Pocas unidades, a propósito
Cada drop se produce en cantidades limitadas. No es una estrategia de escasez: es la única manera de cuidar la confección y de no fabricar ropa que nadie va a usar.
Si una prenda se agota, puede volver o no. Lo que sí vuelve siempre es la idea de la que salió.


